El jugador puede ocupar "tocar" cualquier pico que esté
desocupado o alguno ya ocupado por uno o más de sus propias
fichas. Si en un pico está únicamente una de las fichas
de su adversario, éste es vulnerable y el jugador puede tocar
o permanecer ahí, enviándolo fuera del tablero o a
la barra de regreso.
A
esto se le llama golpe y la ficha de su adversario deberá
volver a entrar y comenzar a moverse de nuevo alrededor del tablero.
Si en un pico están dos o más fichas de su adversario,
éste ha "ocupado ese punto" y dichas fichas están
a salvo de ser atacadas, no pueden ser golpeadas y el jugador
no podrá ocupar o tocar ese pico.
Le
está permitido mover cualquier número de fichas
adicionales a un punto que ya ha ocupado. Es decir, un jugador
puede tener cualquier número de sus fichas en un punto
ganado, pero nunca podrá mover una de sus fichas a un punto
que esté en poder de su adversario con dos o más
de sus fichas.
Cada
triángulo o punto que un jugador ha ocupado aumenta su
capacidad de impedir los movimientos de su adversario. Seis puntos
"ocupados" consecutivos, constituyen lo que se conoce
como una "pime" y bloquean completamente cualquier movimiento
de avance, puesto que cualquiera de los números del uno
al seis que pudieran ser lanzados, caerían en uno de los
puntos que el "blanco" controla.
Un
jugador tiene que hacer su movimiento total, jugando todos los
números que muestren los dados, si es posible que sus fichas
lo hagan en cualquier parte del tablero. Esto puede ser peligroso,
puesto que puede ser forzado a dejar uno o más de sus fichas
expuesta a ser golpeadas y debilitar su posición en algún
otro sentido.
Si
tiene la oportunidad de mover dos fichas, mueva la que ofrezca
menos peligro. Si usted puede mover ambos números, no importa
qué ficha mueva primero.