Los orígenes del Backgammon, datan posiblemente desde hace más de 3000 años, en ese entonces jugando en bastantes regiones del mundo y sin duda tuvo una gran penetración durante la época egipcia, griega y romana. Los romanos dejaron gran cantidad de evidencia de un juego muy practicado por ellos al que llamaron Ludus Duodecim Scriptorum, "El juego de doce líneas".

A principios del siglo XVII, sin embargo, siguiendo algunas modificaciones a las reglas, el juego experimentó una renovación y pasó rápidamente por toda Europa otra vez bajo una variedad de nombres diferentes que la mayoría ha permancido hasta el día de hoy:
· Backgammon inglés
· Gammon escocés
· Tric - Trac francés
· Puff alemán
· Tablas Reales españolas
· Tavole Reale italiana
· Vrhcáby checho

Sigue siendo tema de debate si el término Backgammon deriva del galés 'back' (pequeña) y 'gammon' (batalla) o del sajón 'bac' (de regreso) y 'gamen' (juego).

Así, pues el Backgammon experimentó otra renovación antes de la Primera Guerra Mundial pero decayó durante la mitad del siglo XX sólo para recuperarse otra vez en los '70 volviéndose el juego popular que es hoy en día.

De tal manera que el origen del Backgammon es incierto y las leyendas que lo rodean solo sirven para confundir las pistas. Como lo mencionamos anteriormente, de lo que sí estamos seguros es que a los romanos les gustaba jugar a un juego llamado "Duodécima Scripta", en el que los principios fundamentales correspondían a los del Backgammon actual. Más tarde, el Duodécima Scripta pasó a ser el Tabula "tablero" o "mesa" muy popular entre los soldados, que muy pronto alcanzó a Arabia por la expansión romana en el Medio Oriente en el primer siglo D.C.; el Tabula se parece aún más a nuestro juego que luego se extendió por Europa llamado Tablas.

Entre otros, la leyenda atribuye la paternidad del Backgammon a Ardacher primer rey de la dinastía Susanida, que reinó en Persia en el siglo III. Según la leyenda, un sabio llamado Qaflan inventó este juego. Sea cual sea el origen, es interesante suponer que el inventor, probablemente se inspiró en el ciclo anual ya que el tablero del Backgammon se compone de 24 flechas que corresponden alas 24 horas del día; los doce picos de cada mitad del tablero corresponden a los doce meses del año y las 30 fichas a los 30 días del mes.

Todo esto son algunas conjeturas, pero basta decir que a lo largo de los siglos el backgammon se ha extendido por todo el mundo y que nunca ha estado tan en boga como actualmente.

Así pues, este excitante juego fue modificado finalmente en Inglaterra en el siglo XVII para jugarlo y disfrutarlo como hoy en día lo conocemos.